Web 2.0

¡El éxito está en jugar!

Tenía pendiente hablar sobre una de las nuevas 2.0 apps más de moda últimamente: Foursquare. Si bien es cierto que no ha llegado a tener la explosión de usuarios que puede tener Facebook o Twitter, creo que es el servicio relacionado con la web 2.0 que más interés ha tenido en los últimos tiempos, probablemente por darse a conocer gracias a su SPAM conexión con FB Connect y Twitter oAuth ;-)

¿Llegará a ser una killer app? Habrá que darle tiempo. Personalmente creo que para gente que viaja a menudo tiene su punto de interés, al estilo Dopplr, pero le falta un poco de componente de conversación, que es lo que más suele interesar. Evidentemente, su nicho más fuerte reside en los móviles.

Pero no quiero hablar de Foursquare en este post: ¿cuál creeis que ha sido el factor que ha conseguido que esta aplicación haya picado a un número relevante de gente? (según Mashable, Foursquare has more than half a million users, 1.4 million venues and 15.5 million checkins). Creo que el secreto está en dar a la aplicación un toque de juego, de competición. Si no conoceis el servicio, os recomiendo que veais en qué consiste su funcionamiento y la manera de premiar la fidelidad del uso a través de “reconocimientos”.

flickr: whatleydude

La opción de dar a una social app un componente que fomente el entretenimiento (aparte de darte información sobre el usuario, posicionamiento, etc.) es una de las claves para diferenciarte entre tantas aplicaciones similares y de generar una continuidad en el uso gracias a la permanente “competición” con el resto de amigos que usan el servicio.

En un momento en el que estamos sobre-expuestos a centenares de nuevas aplicaciones que compiten por nuestra “economía de la atención”, el factor lúdico puede ser lo que nos defina entre una “aplicación de moda pasajera” o algo más.

¡Hagan juego, emprendedores de la red! La pelota ya está en su tejado…

Algunos datos interesantes sobre Twitter

Gracias al blog de mi amiga María descubro datos interesantes sobre el uso de twitter. Me han sorprendido algunas cifras, sobre todo la mayor presencia en esta red de mujeres o el relevante porcentaje de uso entre personas de más de 50 años.

María también ha publicado un gráfico similar sobre Facebook, por si os interesa.

Vía Mashable.

Buzz: Qué nos pasa, Google, qué nos pasa…

No me suele gustar meterme en la vorágine de escribir un post sobre lo último que sale a Internet (parece que no tenemos otros temas de los que hablar), pero creo que este caso lo merece. Me estoy refiriendo a Google Buzz.

El nuevo gran lanzamiento de Google ha salido en un modelo mucho más radical que el anterior, Wave: la disponibilidad del servicio ha sido muy rápida para todos los usuarios con una cuenta de Gmail. Ràpida y practicamente “obligada”, al formar parte del propio Gmail (que si bien es cierto que te permite obviar el servicio, es inevitable acabar pinchando sobre él).

La elección de Gmail como pilar base de la nueva apuesta de redes sociales por parte de Google ha sido muy criticada por los internautas, puesto que se ha visto como una violación a la intimidad de tu gestor de correo. Y las quejas siguen en aumento, al destapar indirectamente y por defecto aspectos muy privados, como quien te sigue y a quien sigues. Aunque parezca que es un funcionamiento muy habitual en las redes sociales, el gran problema de Buzz reside precisamente en cómo y de donde extrae la información en primera instancia: tus contactos de Gmail con un perfil público asociado. Esa información, como es lógico, puede ser muy sensible, y si bien es cierto que dentro de las opciones existe la posibilidad de ocultar la información, el daño ya está hecho, al haber dejado visible esa información por defecto.

En resumen: más sombras que luces en el nuevo lanzamiento de Google y la sensación que muchos ya sospechabamos: las redes sociales son uno de los quebraderos de cabeza de Google, que parece no coger el punto a la manera de entrar en este mundo social.

Comunicación en las empresas: ¿es posible mejorar?

Comunicar y compartir conocimiento dentro de las empresas es uno de los pilares estratégicos para conseguir una mejora en nuestro día a día. Las empresas se esfuerzan en capacidad sistemas que mejoren esta labor, pero de un tiempo a esta parte parece que son los propios usuarios (empleados) los que reajustan sus necesidades de comunicación, gracias a algunas herramientas que ofrece la web 2.0

Os pongo algunos datos de interés para todas aquellas personas que creen que con sus canales de comunicación tradicionales/oficiales en sus empresas ya cubren las necesidades de compartir información entre los empleados.

Algunos datos de microblogging interno en una empresa del sector TIC:

Inicio del canal de microblog: Octubre 2008.

Usuarios activos actualmente:  712 (de unos 1100 que tiene la empresa, aproximadamente).

Ficheros compartidos: 43 (lo que demuestra que la necesidad de compartir documentos ya está cubierta de otra manera).

Mensajes:  7468 (parece que sigue existiendo muchas cosas que contar, y quizá había una necesidad en ofrecer canales más ágiles para ello).

Quizá lo más relevante es la rápida adopción de este sistema de comunicación en la empresa, sobre todo cuando no ha sido un sistema ofrecido por la propia organización, sino que su creación, implantación y difusión se ha realizado por parte de los propios empleados, de un modo bottom-up. Echad un vistazo al incremento de usuarios (izq) y mensajes (dcha):

Conclusiones sacadas después de este periodo:

  • Es un canal que puede ser tremendamente útil (sobre todo para temas de pregunta-respuesta).
  • Los debates generados sobre tecnología, noticias externas y propuestas enriquecen el trabajo del día a día.
  • Aproxima mucho la comunicación en empresas con centros de actividad ubicados en varios lugares.
  • Cada uno debe elegir el acceso a estos sistemas de comunicación (web, desktop app, notificación via email en modo digest, etc.) y que una no sea intrusiva con respecto a otras.
  • Como punto a mejorar, quizá pueda llegar a ser en determinados momentos una vía de SPAM (no todo el mundo acaba pillándole el punto a esa manera más informal de compartir información). Tampoco se libra de cierta aureola de “autopromoción” de tu propio trabajo, dependiendo de si tu jefe está o no leyendo estos mensajes ;-) (contar al resto lo que haces siempre es interesante, aunque no hace falta contarlo todo).