Empresa grande vs. Empresa pequeña
Martín trabaja como ingeniero de software en una pequeña empresa de desarrollo web de 25 empleados. Este es su tercer año desde que se lanzó la empresa y por fín empiezan a tener beneficios, unos 85000 euros. Andrés es uno de los socios de la empresa.
Juan trabaja como ingeniero de software en una gran empresa de 1800 personas. Facturan más de 200 millones de euros al año y tienen filiales en más de 15 países. Pedro es su responsable directo en la compañía.
Caso 1:
Martín: Andres, he visto que dentro de 3 semanas se monta un curso de Phyton en Barcelona y la verdad es que creo que sería interesante poder apuntarnos
Andres: ¿Qué coste tiene? Ya sabes que andamos muy apretados con los gastos últimamente y tenemos que priorizar mucho la formación y los viajes.
Martín: Son unos 500 € la inscripción + viaje. Yo creo que con unos 900 € nos llega. Sé que se sale un poco del presupuesto que solemos tener, pero la verdad es que nos puede venir muy bien para los nuevos proyectos. Nos va a dar más flexibilidad en los desarrollos y podría formar al resto de los compañeros a mi vuelta. He estado informándome y creo que podríamos mejorar incluso los tiempos de despliegue de los nuevos proyectos porque vamos a ser más eficientes.
Andrés: Ok, dejame que lo hable con Marisa, que lleva las cuentas, pero lo que comentas suena bien.
Al dia siguiente, Martín tiene mail en su buzón de entrada con un OK a su petición.
– oOo –
Caso 2:
Juan: Pedro, he visto que dentro de 3 semanas se monta un curso de Phyton en Barcelona y la verdad es que creo que sería interesante poder apuntarnos.
Pedro: ¿Qué coste tiene? ¿Para qué lo necesitas exactamente?
Juan: No es mucho, son unos 500 € la inscripción + viaje, unos 900 € más o menos. He estado leyendo un poco sobre el tema y creo que nos podría dar más flexibilidad en los desarrollos. Quizá hasta se podría mejorar el tiempo de los hitos de lanzamiento de nuevos productos.
Pedro: Lo escalo al departamento de formación. Creo que de momento los presupuestos globales están congelados hasta que no se cierre el balance del año pasado.
Juan: Vale, pero movedlo rápido porque es dentro de tres semanas y ya me conozco yo los tiempos de respuesta.
Pedro: OK. De momento, pásame un informe con el motivo de la petición, el coste y los resultados que crees puedes conseguir. Lo hablo con el Gerente para que lo lleve a la Comisión de Dirección. A ver si puede priorizarlo para que no se quede en el tintero.
Mes y medio más tarde, Juan tiene mail en su buzón de entrada con un OK a su petición.
DISCLAIMER: Ningún ingeniero fue herido en la publicación de este post. Cualquier parecido con la realidad, las empresas y los nombres de los personajes es pura coincidencia (creo).
about 5 months ago
En los modelos artesanos presenta otro tipo de complejidad. ¿Hará buen tiempo y entonces me joderá un día de bici? :-p
Que no, que no. Que es broma. A veces pasa que las cosas de palacio van despacio. A mí no me olvida cuando en mi vida anterior fui testigo de cómo un pedido gordo acabó descompuesto en ¡¡8!! pequeños para que no entrara en el circuito de “petición de inversión”. Hecha la ley, hecha la trampa
Vente al lado oscuro de a fuerza. Poltergeist: ya están aquííííí…
about 5 months ago
@Julen Que no, señora, que no…. que mi detergente es de confianza…. que no me cambio!!!