Directo. A la yugular. Así es el título del post, y esa es a la conclusión a la que he llegado después de conocer, leer y conversar con diversas personas sobre los intentos de este tipo dentro de grandes empresas. Y me refiero a emprender, no a innovar en nuevos mercados o mercados ya conocidos pero desde otro punto de vista (innovación disruptiva) o en productos y servicios existentes (innovación incremental).

Evidentemente, el título es demasiado crudo y hay que puntualizar la reflexión personal: me refiero sobre todo a intentar realizar iniciativas independientes del negocio habitual de la empresa DENTRO de la misma.

Creo que intentar hacer algo MUY diferente dentro de la misma empresa tiene problemas tan serios que en la mayoría de los casos acaban en fracaso o a no llegar a lo que se esperaba.

¿Cuáles son los principales problemas que surgen en intentar emprender dentro de las grandes empresas?

  1. No elegir dentro de la empresa a los perfiles más idoneos para poder acometer la actividad que se quiere lanzar. Es uno de los fallos más habituales.
  2. Intentar trabajar de una manera diferente, pero en una organización con metodología y procedimientos no acordes con la actividad concreta. Por poner un ejemplo, es impensable pensar en lanzar un servicio en Internet si tu empresa se rige bajo una metodología de desarrollo software muy pesada.
  3. Presión del equipo directivo, estando muy encima del equipo de “emprendedores”, pidiendo reuniones de seguimiento del proyecto o documentación cada poco tiempo o resultados tangibles a corto plazo.
  4. Dificultad para poder crear una cultura de empresa diferente dentro del proyecto a “emprender” dentro de la gran empresa sin crear malestar entre el resto de compañeros.

¿Significa esto que las grandes empresas no pueden emprender y tienen que estar obligadas a obtener nuevas ideas a través de compras de otras empresas? No. Probablemente muchos de los problemas que comento se pueden eliminar, o al menos, suavizar, si se funciona en un modelo de spin-out bajo una serie de premisas:

  • Empleados separados físicamente del resto de la empresa, que permita generar un ambiente diferenciado.
  • Sin necesidad de dar resultados o feedback en exceso en un tiempo razonable, dejar que el equipo se preocupe en su tiempo de sacar el proyecto adelante.
  • Buscar personas dentro de la empresa motivadas con la iniciativa, y que sepan asumir los retos, beneficios y riesgos si la iniciativa es un éxito o un fracaso.

Son varias las empresas que han adaptado este modelo, con sus éxitos y fracasos, aunque en el mercado nacional no hay muchos casos en ese sentido, más allá de los Spin-Off de algunas iniciativas que provienen de universidades.

Pregunta al aire: ¿pensáis que en España este modelo funciona o somos reacios a dar tanta libertad a nuestros equipos de trabajo?